miércoles, 8 de junio de 2011

La red contra la pirámide

Una nueva sociedad es posible porque tenemos la tecnología para estructurarla.

Hasta hace 20 años los sistemas de comunicación de gran alcance, como la radio, la tele o la prensa, eran unidireccionales. Ellos emitían y tu recibías. Por supuesto, también existía un sistema de comunicación horizontal e interactivo. Este sistema ha existido desde que aprendimos a utilizar nuestras cuerdas vocales: la asamblea.

El alcance de una asamblea tradicional se reduce a grupos de no más de unos centenares de personas. A partir de cierto número crítico de asistentes una asamblea se convierte en un mitin. Al aumentar la horizontalidad de la comunicación reduces necesariamente su alcance y para aumentar el alcance hay que reducir la horizontalidad. Es algo así como el Principio de Incertidumbre de la comunicación.

Esta forma de comunicación ha obligado a estructurar nuestras organizaciones sociales en forma piramidal.
Los integrantes de una organización se dividen en pequeños grupos en los que es posible realizar asambleas. Para que exista coordinación en la organización las asambleas de base eligen a representantes que se constituyen de nuevo en asamblea. Estas asambleas a su vez eligen a sus representantes y así vamos escalando hasta llegar a la cúpula que, en el mejor de los casos, es también una asamblea.
En la cúpula se coordina la organización. Las decisiones que se comunican al resto de integrantes de forma unidireccional puesto que lo que se pretende es tener un gran alcance.

Esta es la estructura de nuestros partidos políticos actuales y del resto de agentes sociales. Es la que es porque hasta ahora la tecnología no ha permitido otra estructura.

Sin embargo otra estructura empieza a ser posible.

Desde hace 20 años y especialmente en los últimos 5, la tecnología de la comunicación ha sufrido una revolución radical con el nacimiento de internet y la aparición de las redes sociales.

Utilizando las redes sociales para estructurarse comienzan a aparecer colectivos que desde el punto de vista tradicional son vistos como amorfos y desestructurados. Sin embargo presentan una estructura muy fuerte que no reconocemos porque no estamos acostumbrados a verla y aún no la entendemos.

Esta nueva estructura orgánica permite un mayor participación del individuo en la vida política y ese es precisamente el punto central de las revindicaciones del movimiento 15M.

En cuanto a la estructura del propio movimiento 15M, pienso que las asambleas son necesarias pues el antiguo paradigma sigue estando vigente (de hecho la participación política ha disminuido tanto que una asamblea parece hasta revolucionaria). Pero no nos quedemos sólo en eso.

¡Utilicemos las redes!

2 comentarios:

  1. Emilio, monstruo, I love you.

    Me ha encantado leerte. Ánimo con el blog y a seguir reflexionando.

    El otro Emilio

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  2. Soy pesimista, soy incrédulo, pero no soy conservador. Creo que mi naturaleza humana, y como tal la que todos compartimos, impide que por norma general se llegue a un consenso unánime, lo podemos ver en nosotros mismo que somos bff ;-)

    El sistema asambleario no funciona a todos los niveles, he aprendido mucho estas semanas de esto de los sistemas "horizontales" y no los veo realistas, mátenme pero soy lo que soy.

    Nunca me sentiré cómodo cuando me representan, soy infantil y no me gusta perder el control en ningún %. Y del mismo modo que no me siento representado por ningún partido político, tampoco me siento representado por los mal llamados "indignados de Sol", aunque comparto el hartazgo de mi generación creo que el sistema se puede diseñar desde "fuera" pero crece desde dentro.

    ¿Solicitud de crédito infinta?¿Falta de ambición profesional?¿Conformismo generalizado? Eso es lo que nos ha llevado y lo que no nos deja salir de la situación económica(que es lo mismo que social) en la que esta nuestro país.

    En España no ha habido hipotecas subprime, ni nada parecido. Simplemente el país vivió por encima de sus posibilidades, los padres compraban casas como forma de inversión, los hijos dejaban de estudiar porque veían que no era necesario o no se planteaban si sus futuros estudios de Filología les serviría para poder vivir como sus padres.

    ¿Cómo es posible que a nuestro alrededor haya tantos profesores de secundaria enciernes?¿Todos son vocacionales?¿Nuestra generación sería igual si no tuviéramos el colchón tan grande de nuestra familia detrás?¿Cuántos hijos de funcionarios aspiran a ser funcionarios y no a comerse el mundo?¿Por qué nos conformamos tan fácilmente? Cambiar de país, de vocación, de todo, cambiar cambiar cambiar...esa es la clave.

    No hay que dejar de luchar, pero es mucho más fácil decir que la culpa no es nuestra a reconocer lo que hicimos/hacemos mal. No me gustaría olvidar esto.

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