jueves, 23 de junio de 2011

El rechazo y maneras de evitarlo

"El pueblo cuando quiere puede y el pueblo español quiere"

La cita es Esteban Gonzalez Pons durante su discurso del 12 de febrero en el acto de proclamación de los candidatos del PP a los municipios de Valencia.



Podríamos hacer un experimento muy interesante: primero grabamos a algún "perroflauta" pronunciando estas mismas palabras en alguna de las asambleas del 15M. Luego mostramos los dos vídeos y escuchamos las reacciones de la gente. Seguro que las reacciones a las mismas palabras serán completamente diferentes según la afiliación política de la persona.

A falta de experimentos, nos tendremos que contentar con observar las reacciones a este discurso en ABC y en Público (recomiendo especialmente leer los comentarios de los lectores).

Lo interesante es que podemos concluir que las siguientes palabras:

"todos los que amamos la democracia entendemos lo que nos ha dicho el pueblo egipcio, que el ciudadano del siglo XXI quiere democracias de calidad"

pueden ser rechazadas o aceptadas por todos los ciudadanos. Y más interesante aún es que este rechazo y esta aceptación dependen de la forma de presentar el mensaje.

Un fondo azúl y el logo de la gaviota puede cambiar radicalmente nuestra opinión sobre un discurso. Y esto es parte de la naturaleza humana. Somos así.

La estética condiciona nuestras posiciones políticas.

A la derecha no le gusta la imagen de "revolución contra el sistema". Por otra parte, a la izquierda sí le gusta la imagen de "iniciativa popular para democratizar las instituciones". Y por ese motivo existe un mayor rechazo al 15M entre las personas de derechas y una mayor aceptación entre las personas de izquierdas.

Lo más inteligente es aceptarlo y actuar en consecuencia.

La gente que tiene una imagen del 15M de radicalismo no va a venir a las asambleas. Por eso tenemos que "llevarles las asambleas" a ellos. De forma natural, el 15M ha conseguido que en nuestras conversaciones diarias aparezcan con más frecuencia los temas políticos.

Y aquí es donde podemos aportar nuestro granito de arena.

Tenemos que hacer docencia y explicar que los puntos de consenso ya se aplican en algunos países del norte de Europa y que suponen una gran diferencia en la práctica democrática de estas sociedades. Tenemos que evitar estos puntos sean considerados una ruptura con el sistema. Tenemos que explicar que estos puntos son una profundización en el sistema democrático.

Tenemos que actuar de forma pacífica. De forma cívica. Explicando porqué pedimos lo que pedimos. Una y otra vez. Con tranquilidad. Sin enfadarnos y sin enfadar. Buscando que la otra persona exponga sus quejas sobre el sistema y haciéndole ver que son también son nuestras quejas.

Tenemos que escuchar las propuestas de estas personas y cuando coincidan con los puntos de consenso resaltarlo.

Tenemos también que desligar el 15M de símbolos ideológicos (como la bandera republicana) que impiden a las personas de ideología contraria acercarse a nuestro mensaje. Tenemos que priorizar.

No desfallezcamos, recordemos que el pueblo español quiere una democracia mejor. Ya lo dijo Gonzalez Pons.

domingo, 19 de junio de 2011

Gota a gota

Este podrías ser tú:



Esta podría ser tu calle:



Esta podría ser tu ciudad:


Cuatro gotas se empiezan a acumular en la plaza de la asamblea. Unas gotas más y de pronto el arroyuelo se pone en marcha.

La columna toma forma.

Conforme van avanzando otras gotas se suman. Cada vez más gente, más caudal. Las columnas convergen y las gotas que las componen se funden en abrazos.

Más gente. Más columnas. Más encuentros.

Hasta el encuentro final. Las gotas desembocan en Neptuno y el dios del mar las moldea para dar forma a un océano. Poderoso, arroja su oleaje contra las conciencias aun dormidas. Olas de cartón y cartulina. Pancartas que arrecian contra los sofás y erosionan la indiferencia. Espuma que nos moja.

Un mar vivo y hambriento de justicia.

Un mar hecho gota a gota.

Dedicado a todas las gotas que nos mojaron aquel 19 de junio
(Y en especial a las gotas con pancartas amarillas)

viernes, 17 de junio de 2011

Malas artes

Como dice la presentadora: Sin palabras, juzguen ustedes mismos.

En Telemadrid presentan imágenes de los disturbios de Grecia como si fueran los de la Plaza Cataluña.



Es muy ingenuo pensar que es un error. Demasiado ingenuo.

¿Por qué usan estas malas artes? ¿Por qué exageran la imagen violenta del 15M? ¿Tan peligrosos somos cuando actuamos sin violencia?

jueves, 16 de junio de 2011

Recortes de prensa

A continuación, unos párrafos de un artículo de Josep Ramoneda en El País:

"Mantener un movimiento en la calle es muy complicado, salvo que se produzca una movilización masiva de la ciudadanía. La duración de la protesta reduce inevitablemente el número de participantes y la radicaliza. Estos movimientos siempre tienen dos almas: el alma reformista y pacífica y el alma revolucionaria y agresiva. Mientras el número de movilizados es grande se mantiene el carácter cívico y los grupos más radicales no encuentran espacio favorable para hacerse notar. Pero a medida que se va perdiendo afluencia y que el grupo se reduce a los más militantes, el peso de los radicales crece. Y con ello, la posibilidad de cometer acciones que les desprestigien."

"En Cataluña, el Gobierno catalán estaba esperando el error desde la fallida operación policial de limpieza de la plaza Cataluña, de la que los indignados salieron reforzados por la desproporción de la actuación policial. El intento de impedir la entrada de los diputados al pleno de los recortes ha sido hábilmente administrado por las autoridades para romper el efecto de simpatía que se había instalado en la opinión pública, a pesar de algún exceso de escenificación, como la entrada del presidente Mas y algunos consellers en helicóptero [...]"

"Sería, sin embargo, un disparate que tanto los Gobiernos como los partidos políticos y los medios de comunicación dieran por amortizado el movimiento y se limitaran a la criminalización de lo que quede de él. Sería equivocado, por dos razones: porque los motivos para la protesta existen -tanto los que tienen que ver con la gestión de la crisis, como los relacionados con la calidad de la democracia- y porque, independientemente de la suerte de estas movilizaciones, una gran parte de la ciudadanía seguirá considerando fundadas sus críticas y muchas de sus propuestas. Una democracia representativa digna de este nombre tiene que ser capaz de hacer suyas estas demandas y asumir las reformas necesarias."

A este magnífico artículo añado unos párrafos sobre el tratamiento en la prensa de lo ocurrido ayer. Aunque @acampadaSol ha condenado rotundamente los actos violentos, la repercusión de esta condena en los medios ha sido bastante pequeña y algunos casos torticiera. En ABC por ejemplo sólo aparece en el último párrafo de un artículo.

Hemos pasado de ser los indignados a ser los violentos. Esa es la imagen que se presenta en la prensa de un movimiento que hasta ayer ha sido profundamente pacífico. Y lo peor es que, en parte, tienen razón. La violencia, la incoacción y la intimidación han ocurrido.

Desde algunos sectores de la sociedad y la política se pretende que los actos de ayer sean "la desacreditación última del 15M".

Pero no va a ser así. No. Porque en la manifestación del próximo 19 de junio vamos a mostrar miles de pancartas condenando la violencia. Porque vamos a esforzarnos por presentar una imágen cívica del 15M. Porque somos cívicos. Porque creemos en la democracia y la practicamos sin intimidación. Porque vamos a proclamar nuestras propuestas de forma pacífica.

Porque ellos saben que tenemos razón en lo que pedimos.

En el 15M hay violentos y tenemos que desalojarles de este movimiento. Con flores. Cuanto antes, o nos quedaremos mudos.

miércoles, 15 de junio de 2011

¡Así no!

Primero las imágenes:



El vídeo muestra el acoso que sufrió Gallardón al salir a pasear a su perro. El desencadenante era la ordenanza municipal que prohibía los conciertos en la Plaza de Chueca durante las fiestas del Orgullo Gay. Sin embargo, nos guste o no, esta acción se enmarca dentro del 15M.

Esto no es el espíritu del 15M ni debe serlo.

El 15M debe ser pacífico y las acciones de coacción e intimidación están fuera de lugar. Debemos condenar estos actos. Afear estas conductas. Decir alto y claro: así no.

Debemos oponernos a los actos violentos y reforzar la conducta cívica. No podemos dejar que la voz de este movimiento sean los gritos de acoso a una persona. Somos más los que queremos desarrollar una acción pacífica y debemos evitar que las acciones del 15M se radicalicen.

Si no lo hacemos corremos el riesgo de asustar una parte de la sociedad.

Y entonces no nos escucharán. Aunque estén de acuerdo con nuestras propuestas. No nos escucharán. Rechazarán todo lo que provenga de nosotros. Y es entendible, porque estarán asustados. Es un comportamiento muy humano.

Cuando la policía ha sido violenta contra el 15M hemos ganado apoyos. Si nos comportamos de forma violenta perderemos estos apoyos y muchos más.

Hasta ahora he expuesto razones estratégicas para el rechazo de la violencia. Me gustaría acabar con una razón intrínseca.

Lo que pretendemos es cambiar la sociedad. Hacerla un poquito más justa, un poquito más democrática.
Para que haya una democracia mejor es necesario que todas las personas se sientan seguras para expresarse en libertad. Es necesario que nadie sienta miedo.
La sociedad empieza en nosotros. Si nuestra conducta es violenta infundiremos miedo en la gente. Y eso es injusto y antidemocrático.

A las porras respondimos con flores. ¡Así sí!

pd: Cuando acabo de escribir estas líneas leo que durante la protesta ante el Parlament de Cataluña algunos diputados como Joan Boada o Montserrat Tura han sido rociados con sprays de pintura. Lo dicho anteriormente es extensible a esto ¡Así tampoco!

He creado una etiqueta en twitter con el nombre de #porun15mpacifico. Si estás de acuerdo ¡Apóyalo!

miércoles, 8 de junio de 2011

La red contra la pirámide

Una nueva sociedad es posible porque tenemos la tecnología para estructurarla.

Hasta hace 20 años los sistemas de comunicación de gran alcance, como la radio, la tele o la prensa, eran unidireccionales. Ellos emitían y tu recibías. Por supuesto, también existía un sistema de comunicación horizontal e interactivo. Este sistema ha existido desde que aprendimos a utilizar nuestras cuerdas vocales: la asamblea.

El alcance de una asamblea tradicional se reduce a grupos de no más de unos centenares de personas. A partir de cierto número crítico de asistentes una asamblea se convierte en un mitin. Al aumentar la horizontalidad de la comunicación reduces necesariamente su alcance y para aumentar el alcance hay que reducir la horizontalidad. Es algo así como el Principio de Incertidumbre de la comunicación.

Esta forma de comunicación ha obligado a estructurar nuestras organizaciones sociales en forma piramidal.
Los integrantes de una organización se dividen en pequeños grupos en los que es posible realizar asambleas. Para que exista coordinación en la organización las asambleas de base eligen a representantes que se constituyen de nuevo en asamblea. Estas asambleas a su vez eligen a sus representantes y así vamos escalando hasta llegar a la cúpula que, en el mejor de los casos, es también una asamblea.
En la cúpula se coordina la organización. Las decisiones que se comunican al resto de integrantes de forma unidireccional puesto que lo que se pretende es tener un gran alcance.

Esta es la estructura de nuestros partidos políticos actuales y del resto de agentes sociales. Es la que es porque hasta ahora la tecnología no ha permitido otra estructura.

Sin embargo otra estructura empieza a ser posible.

Desde hace 20 años y especialmente en los últimos 5, la tecnología de la comunicación ha sufrido una revolución radical con el nacimiento de internet y la aparición de las redes sociales.

Utilizando las redes sociales para estructurarse comienzan a aparecer colectivos que desde el punto de vista tradicional son vistos como amorfos y desestructurados. Sin embargo presentan una estructura muy fuerte que no reconocemos porque no estamos acostumbrados a verla y aún no la entendemos.

Esta nueva estructura orgánica permite un mayor participación del individuo en la vida política y ese es precisamente el punto central de las revindicaciones del movimiento 15M.

En cuanto a la estructura del propio movimiento 15M, pienso que las asambleas son necesarias pues el antiguo paradigma sigue estando vigente (de hecho la participación política ha disminuido tanto que una asamblea parece hasta revolucionaria). Pero no nos quedemos sólo en eso.

¡Utilicemos las redes!